
La transformación digital del sector AECO suele asociarse a nuevas herramientas, plataformas y metodologías: BIM, entornos comunes de datos, automatización, inteligencia artificial o gemelos digitales. Pero digitalizar una organización implica algo más que incorporar tecnología. También nos obliga a preguntarnos cómo trabajamos, cómo compartimos la información, cómo distribuimos las responsabilidades y cómo tomamos decisiones.
En Coloma+Armengol hace tiempo que entendemos BIM desde esta perspectiva. No solo como una herramienta tecnológica, sino como una metodología que modifica procesos y formas de colaboración entre los diferentes agentes de un proyecto. De hecho, la implantación BIM conlleva nuevas responsabilidades y competencias relacionadas con la creación, el uso y la gestión de la información.
Esta mirada nos ha llevado recientemente a explorar otro ámbito: las organizaciones TEAL.
¿Qué son las organizaciones TEAL?
El concepto de organización TEAL, popularizado por Frédéric Laloux, plantea formas de organización que evolucionan hacia estructuras menos jerárquicas y que se basan especialmente en tres principios: autogestión, plenitud de las personas y propósito evolutivo.
No se trata simplemente de eliminar jerarquías ni de aplicar una receta organizativa determinada. La cuestión es repensar cómo se distribuye la capacidad de decidir, cómo se genera confianza dentro de los equipos y cómo la organización puede adaptarse de manera continua a su entorno.
Este verano, varios miembros de Coloma+Armengol hemos participado como alumnos en los Vermuts TEAL de Barcelona, una experiencia desarrollada en colaboración con Vector5 | excelencia y sostenibilidad, Barcelona Activa y Full Circle Team.
Durante las sesiones hemos podido conversar y reflexionar sobre paradigmas organizativos, estructuras de poder, liderazgo, participación, cuidados, transparencia, reciprocidad, sostenibilidad y formas de trabajar más coherentes con los valores de las organizaciones.
Y nos ha surgido una pregunta inevitable.
¿Se adaptan mejor las organizaciones TEAL a entornos de trabajo BIM?
BIM parte de una idea aparentemente sencilla, pero con consecuencias importantes: diferentes agentes deben ser capaces de generar, coordinar y utilizar información de manera compartida.
En C+A entendemos BIM como un conjunto de herramientas, técnicas y conceptos basados en información coordinada, coherente, computable y continua, orientada a facilitar la coordinación entre los diferentes participantes del proceso constructivo.
Y esta necesidad de colaboración sigue siendo central hoy en día. C+A define su actividad precisamente en torno a la transformación digital del sector de la construcción, trabajando en consultoría, formación, implementación BIM y dirección de proyectos.
La tecnología necesita una organización que la acompañe
Aquí es donde encontramos un posible punto de conexión entre BIM y los principios TEAL.
Un proyecto puede disponer de un modelo BIM perfectamente estructurado, de un entorno común de datos y de protocolos muy bien definidos. Pero si las decisiones siguen estando concentradas, la información no circula adecuadamente o los equipos no tienen autonomía para actuar sobre esa información, una parte del potencial de la transformación digital queda limitada.
Por eso nos interesa explorar cuestiones como estas:
- ¿Cómo podemos distribuir mejor la responsabilidad dentro de los equipos?
- ¿Qué autonomía necesitan las personas para aprovechar realmente la información disponible?
- ¿Cómo podemos combinar procesos estructurados con capacidad de adaptación?
- ¿Qué papel deben tener la confianza, la transparencia y el propósito compartido en una implantación BIM?
No tenemos una respuesta cerrada. Y probablemente tampoco sería útil buscarla.
De transformar herramientas a transformar organizaciones
Una de las ideas que nos llevamos de los Vermuts TEAL es que la transformación organizativa no puede separarse completamente de la transformación digital.
BIM ya nos ha obligado a revisar flujos de trabajo, responsabilidades y procesos de gestión de la información. La propia evolución de los roles BIM demuestra que implantar esta metodología afecta a los niveles estratégico, táctico y operativo de las organizaciones.
Quizás el siguiente paso consista en preguntarnos no solo qué tecnología necesitan nuestras organizaciones, sino también qué tipo de organización necesitamos para aprovechar realmente esa tecnología.
Una conversación que queremos continuar
En Coloma+Armengol queremos seguir profundizando en esta relación entre innovación digital, BIM y transformación organizativa. No porque consideremos que el modelo TEAL sea una solución universal, sino porque plantea preguntas especialmente pertinentes para un sector en el que cada vez necesitamos más colaboración, interoperabilidad y capacidad de adaptación.
La tecnología puede cambiar nuestros procesos. Pero para que la transformación sea real, probablemente también tendremos que evolucionar la manera en que nos organizamos alrededor de esos procesos.
Y vosotros, ¿creéis que los principios de las organizaciones TEAL encajan con la forma de trabajar que necesita el sector AECO?